miércoles, 6 de enero de 2016

De La Mina a Mucujepe.

Así nació El Vigía.                                                                                         José Ramón Contreras.B
De La Mina a Mucujepe.                                                               asinacioelvigia15@blogspot.com


Corría la mitad del siglo XIIX y, ya empezó a poblarse la Aldea El Vigía, aparecieron las primeras chozas o casitas, sus paredes eran de caña brava, sus techos de palma real, los pisos de tierra, en la parte trasera los fogones de leña y sus puertas eran de tablones de ceiba con marcos de cedro y las cerraduras eran unos rolitos o trozos de madera, de las llamadas “trancas” para asegurarse por dentro sus moradores, en la parte de afuera eran amarradas con alambre liso o dulce, más que suficiente, pues no había tanta inseguridad y sus pocos moradores se conocían entre sí. La plaga o zancudos eran corridos o ahuyentados con cáscaras de coco que quemaban en el patio trasero de los ranchos. Se empezó a padecer del agua para el alimento de estos humanos y, enrumbaron sus pasos hasta una “mina de agua” que descubrieron en el talud de la meseta del sector “el degüello”, hoy barrio El Carmen, entrando por la parte trasera de la residencia de la familia Fuentes, en el sitio conocido hoy como, la fundición. Allí comienza a desarrollarse una especie de comercio informal, conocido como “los aguateros”, personas que trasladaban el preciado líquido en latas cargadas al hombro, estos hombres colocaban trapos en esta parte del cuerpo, para aliviar el maltrato que la pesada carga producía en esta parte de su cuerpo, otros utilizaban burros y a razón de 0,50 o un real le llevaban el necesario líquido hasta las viviendas del poblado. Para inicios de la década de los años 50 y con motivo de la puesta en marcha por el gobierno del general Pérez Jiménez del puente Chama y con él la carretera panamericana, empieza a aparecer un manantial, que bajado de la parte alta del pueblo conocido como la Mesa del Caraño, un chorro de agua que comenzó a ser utilizado por sus habitantes para el consumo humano y que era trasladado en vehículos cisternas y toneles a razón de bolívares 20  En la década de los años 60, Paulino Ibarra, dirigente comunitario del sector La Vega, motoriza un movimiento vecinal que le plantea al gobierno de Raúl Leoni, la construcción de un gran Acueducto Triestadal en la parte alta del rio Mucujepe, este dique es alimentado por los ríos El Casique y La Caña Brava, cuyos afluentes nacen, el primero el municipio Sucre y el segundo en el municipio Andrés Bello, además de la quebrada La Roncona bajada de Campo Elías. Actualmente administrado por el Instituto Nacional de Obras Sanitarias INOS, inicialmente, surtiría del preciado líquido a los municipios: Sucre de Zulia, Alberto Adriani de Mérida y Samuel Darío Maldonado de Táchira. En la presente administración pasó a llamarse Aguas de Mérida y solo abastece, a duras penas, al municipio Alberto Adriani, entidad ésta que ha crecido poblacionalmente, para finalmente  atender a las parroquias Presidente Páez, Presidente Rómulo Gallegos, Pulido Méndez y Presidente Betancourt de la ciudad líder del occidente venezolano.

Caseríos que se negaron a morir.

Así nació El Vigía                                                                                       José Ramón Contreras. B 
Caseríos que se negaron a morir.                                           asinacioelvigia15@blogspot.com


Con la instalación del sistema ferroviario, Santa Bárbara-La Vigía, adquirieron mucha significancia los Caseríos por donde pasaba este “caballito de acero”, me refiero a los poblados de El Castillo y Los Cañitos, por solo nombrar (2) de ellos, enclavados a las orillas del tendido de rieles por donde se desplazaba este medio de transporte, incluso con estaciones o paradas en los mismos, de allí que, podemos decir con mucha propiedad, que estos poblados se formaron, primero que la hoy ciudad líder del occidente venezolano, El Vigía. Estos pequeños pueblos, al desaparecer este tipo de transporte a mediados de la década de los años 50, aún se conservan, con algunas viviendas de la época ferroviaria y una calle asfaltada, que es precisamente por donde se desplazaba el tren, poseen Escuelas (nivel inicial y primaria), careciendo de Liceos, teniendo que emigrar para El Vigía estado Mérida, El Moralito o Santa Bárbara de Zulia y el nivel universitario lo efectúan en El Vigía o Santa Bárbara, poseen algunas canchas deportivas, pequeñas Capillas y Campos Santos donde sus pocos habitantes escuchan la homilía, casi siempre, ofrendada por sacerdotes de la parroquia El Moralito del municipio Colón del estado Zulia quienes les visitan y acompañan en el entierro  de sus seres queridos, llevándoles la palabra de Dios, también existen algunas bodegas, cantinas, salas de billar y Galleras, estas últimas frecuentadas por braceros colombianos y goajiros que laboran en las fincas y haciendas de sus alrededores, en estas unidades agrícolas se producen plátanos, leche, quesos, la cría de bovinos, porcinos, aves de corral y huevos para el consumo humano y abastecen los mercados de El Vigía y Santa Bárbara de Zulia. Buena parte de quienes nacen allí, se desplazan a otras ciudades del país en busca de nuevos horizontes.  Debo acotar que, en alguno de estos pequeños caseríos se conmemoran las llamadas Fiestas Patronales, eligen sus Reinas, efectúan algunas disciplinas deportivas, como Campeonatos de Foot ball y rondao o pelotica de goma, la muchachada  efectúa algunos juegos tradicionales como el trompo, las metras o canicas y elevan papagayos. Algunas tradiciones católicas como la Semana Santa, las festividades decembrinas, las fiestas del Rey Momo (Carnavales) y otros.  Finalmente es menester contarles que, hay algunos de estos pequeños caseríos que lograron desarrollarse urbanísticamente, me referiré a La Pedregosa y Puente La Maroma, ellos sobreviven porque se encuentran en lugares de expansión de las grandes urbes, en este caso El Vigía y Santa Bárbara de Zulia, cuyas toponimias los han acobijado.

La historia de los barberos

La historia de los barberos                                                                     José Ramón Contreras. B
Hilario Mora ejercedor del arte de fígaro.                            
                     
En las sociedades paleolíticas primitivas, quienes cortaban el pelo eran las personas con más autoridad en los grupos sociales. Se pensaba que en el cabello residía el alma de la gente, que era una manifestación de los pensamientos. Cortarlo era una forma de quitarse la esencia de lo malo acumulado en ellos y renovar energías. Por eso, esa tarea era confiada a los más sabios, a los sacerdotes.
Nuestro personaje de hoy, Hilario Mora Gómez, nació en la Aldea Las Labranzas, parroquia Estanques, municipio Sucre del estado Mérida el 14 de enero de 1940, hijo mayor del matrimonio conformado por los labriegos Atanacio Mora García y doña Rita Elisa Gómez Carrero, es el mayor de 7 hermanos (4 varones y 3 hembras) a quienes entusiasmó para que se vinieran a vivir en El Vigía en el año 1965, Hilario es padre de 2 hembras, 5 varones y 14 nietos, algunos de ellos son profesionales universitarios como el Investigador y conferencista de fama internacional Laudín Alexander Mora Peña, creador de los Métodos: Dejar de fumar es un placer y la dieta contradictoria,  los profesores Zulay Mora de Gutiérrez y el también abogado Clever Mora Peña, todos de su matrimonio con Ana Peña de Mora.
Muy joven emprende camino hacia la tierra de progreso El Vigía, allí, junto al italiano don Vicente Bucci, instalan un Salón de Barbería en una propiedad de Juan Ontiveros en la calle 3 con Avenida 11 del sector El Carmen en 1960. Cuenta Hilario, que el corte de pelo para aquella época costaba Bs. 3 y que entre sus clientes figuraron algunos personajes, como: Tito Lino Molina, el fotógrafo don Mario Noguera y el popular “camburito”.
Recuerda algunos colegas barberos de aquellos años como: Cirilo, Gregorio, Graciano Colina, Rafael, Morales, Pepe Giglio, Ricardo Blanquiset, su compadre Samuel y tantos otros que ejercieron el arte de fígaro como digna profesión.
En 1963 Hilario Mora instala su propio salón de barbería “Artística” en la Avenida 16, en un inmueble propiedad de doña Carmen Abreu, donde dura hasta el 2008, año en el cual su hijo Laudín Alexander adquiere una casa en la calle 3 del sector El Tamarindo, y le acondiciona un local para el ejercicio de su profesión, para ese entonces el corte de cabello se estipula en 150 bolívares, en este mismo año es galardonado por la organización el Tamarindo de Oro, como “Barbero del año”.
El heredero del arte de su padre.
Hoy nuestro personaje, no ejerce la profesión de fígaro, vive rodeado de su última familia conformada por: María Zambrano y sus 3 hijos, 1 hembra y 2 varones en la calle principal del sector La Pedregosa, parroquia Presidente José Antonio Páez del municipio Alberto Adriani de El Vigía y, es casualmente, uno de sus hijos, Jesús Hilario Mora Zambrano quien hereda la profesión de su padre Hilario Mora Gómez, éste adolescente de apenas 13 años, corta cabellos en un salón que le equipó nuestro personaje en dicha vivienda, allí le solicitan sus servicios de barbería algunos vecinos y clientes de don Hilario, que se llegan hasta este extremo de la ciudad.
Uno de sus nietos, Jesús Albeiro Mora, hijo de Hilario Jr., ya fallecido, también ejerce tan digna profesión de barbero. Finalmente debemos mencionar que una de sus hijas de nombre Yamileth quién falleció a los 12 años, producto de una caída que sufrió cuando jineteaba un brioso caballo por las calles del sector Primero de Mayo de la parroquia Presidente Rómulo Gallegos de El Vigía.

El irremediable adiós.

                                                                                                                       José Ramón Contreras. B
El irremediable adiós.                                                                 

Desde el mismo momento en que Dios creó el mundo y con ello, la especie animal, vegetal y humana, a ésta última también le asignó un período de vida, es así como hoy debo referirme a la lamentable desaparición física de algunos personajes que cumplieron un rol importante en el desarrollo de nuestra ciudad. El primero de ellos en marcharse a la eternidad fue don José Eulogio Muñoz, mejor conocido como José “Cantinflas” Muñoz, remoquete éste ganado por haber iniciado la fiesta brava en la Aldea El Vigía en el año 1.945, en un improvisado circo o ruedo montado en el sector La Macarena, terrenos que eran propiedad de la tovareña doña Flor Burguera y, que comprendía las manzanas de las Avenidas 13, 14 y 15 entre calles 3 y 4 del sector El Carmen. Pues bien, ese sitio sirvió de escenario taurino, caseta ferial y los carruseles para diversión d grandes y chicos. En aquel improvisado cartel se colocaba un novillo criollo para el torero bufo apodado el “Cantinflas venezolano”. José Eulogio, nació en La Parroquia de Mérida un 15 de septiembre de 1922, padre del primer médico pediatra de El Vigía Adán Muñoz Callejas, Marlene, Oswaldo, Trina, María Elena, Mariano, Águeda, Enrique, Evaristo Antonio y Cira del Valle Muñoz Paredes. Don José Eulogio, fue fundador del Barrio Inmaculada, miembro de la Comisión Pro-elevación a municipio en 1954 y ocupó la segunda Vocalía de la Junta Comunal en 1955. Sus restos descansan en el Cementerio La Inmaculada de la ciudad de Mérida. Otro personaje del viejo Tamarindo que también se fue de este mundo terrenal, me refiero a don José Abalis Pulido, hijo de doña Leonida Pulido, nació en San Antonio de Chiguará un 8 de septiembre de 1938 y llega a El Vigía en 1948, cursa el 1er y 2do grado de educación primaria en la Escuela Nacional Concentrada Mauricio Encinoso, junto a Francisco y Cloduado Salcedo Díaz, Adán Muñoz Callejas, esta primera institución educativa estaba ubicada en la calle 3, donde hoy se encuentra el Colegio Privado Santa Teresita, se inicia muy joven en las labores de arrumador de plátanos, luego trabajó la marquetería y la sastrería, instalándose en la calle El Comercio, hoy final de la Avenida 15, era ahijado de confirmación de don José Dolores Molina Rivas, “el boticario de la bondad”. Conforma un hogar con doña María Cristina Villasmil, con quien procrea 6 hijos: Rosa Albina, José Osabar, Miriam Lourdes, Ricardo Elí, Leyda Marleni y Carlos José, sus restos descansan en el Cementerio Cristo Rey de El Vigía. Finalmente y, casi cerrando este luctuoso para mi ciudad del mes de octubre fallece doña María Dolores Lobo de Portillo, natural de Mesa Bolívar un 15 de diciembre de 1923, y casada en 1945 con don Emiro Portillo, con quien procrean una extensa familia, integrada por 10 hijos (9 varones y 1 hembra), 31 nietos, 20 bisnietos y 27 tataranietos, establecieron su hogar en la calle 4, entre Avenidas 13 y 14, es de hacer notar, que la hoy calle 1 El Degüello y la calle 4 fue una de las primeras calles de El Vigía. Los restos de ésta honorable matrona descansan en la paz del Creador en el Cementerio Cristo Rey. 

El pulmón vegetal de mi ciudad.

                                                                                                                      José Ramón Contreras. B
El pulmón vegetal de mi ciudad.                                               

A las 9 de la mañana del domingo 6, y grupo de nativos de El Vigía, nos reuníamos en el Centro Cultural “Mariano Picón Salas, dispuestos a emprender la travesía programada por Robinson López y varios miembros de la página Hijos y Amigos de El Vigía, esta caminata la iniciamos en la parte final de la calle donde se encuentran los galpones de Corpoelec, allí funcionó el Ateneo al frente la Escuela Básica “Chiguará” del Barrio El Bosque,  un total de 13 adultos y 5 niñas bajamos por las escalinatas que dan a las riberas del majestuoso rio Chama. Pasamos por la parte baja de la Industria Láctea PARMALAT, pudimos observar el estado de abandono que esa empresa tiene el Polideportivo construido por los suizos que fundaron a INDULAC, iniciativa de ganaderos y hombres preocupados por el desarrollo de nuestra ciudad como, don Pepe Rojas. Este Complejo tiene un campo abierto para la práctica de Foot Ball, Base Ball  y Soof Ball con torres de iluminación, cerca, gradas y grama; una cancha de usos múltiples con luminarias, cerca y piso de cemento. También visualizamos una planta de tratamiento para aguas servidas y unos puntos de perforación inoperativos, unos novillos pastoreando en dichas instalaciones. Continuamos el recorrido y nos llegamos hasta el sector La Mina, donde los primeros habitantes del caserío El Vigía llevaban hasta los pocos ranchos el preciado líquido utilizando recipientes o latas, allí observamos algunas tanquillas y tuberías para trasladar el vital alimento a las viviendas de la zona. Seguimos el rumbo trazado y nos allegamos a una Urbanización privada, pudiendo constatar “in situ” algunos movimientos de tierra y deforestación del talud que bordea la terraza de la ciudad. Subimos por el sector “La Barranca” del Barrio La Conquista, recordando que por allí, subían los arrieros de mula, con sus cotizas al cincho con productos agrícolas que se cultivaban en Aroa, El Cangrejo, Las Cruces y Los Naranjos, al salir a la Calle 1 con el final de la Avenida 15, existían “los lavapatas” o plumas de agua, con la cual se lavaban los pies tan osados trabajadores, en casa de la Señora Isabel Quintero, parqueaban sus bestias, pagando una locha 0,12 céntimos incluyendo el pasto y el agua. Finalmente, debo acotar que en esta travesía nos acompañó el Ingeniero Forestal Municipal Said Naced, quien nos explicó que este pulmón vegetal fue acordado como tal el 5 de junio de 1991, como parque natural e histórico del municipio de incalculable valor y sus límites son: por el norte el sector La Conquista, por el Sur la Empresa Parmalat, por el este el rio Chama y el oeste el Barrio El Carmen. Una buena parte de estos improvisados excursionistas compartimos la idea de construir allí un Corredor Vegetal, con cominerías, parrilleras y hasta una especie de Trol Cable que haga el recorrido con visitantes o turistas, aunado al recorrido del Puente peatonal debajo de la calzada del vetusto Puente Chama. Pero, este pulmón natural debe preservarse y convertirse en un Jardín Botánico donde se realice actividades de docencia, investigación y extensión, haciendo pareja, por su cercanía,  con el Instituto Jardín Botánico de la ciudad de Mérida.

Fundación y Facebook: Hijos y Amigos de El Vigía.

Así nació El Vigía                                                                                         José Ramón Contreras.B
Fundación y Facebook: Hijos y Amigos de El Vigía.                 asincioelvigia15@blogspot.com                              
En el año 2010 un grupo de hombres y mujeres liderizados por el Ing. Carlos Rangel, empezamos a promover la creación de la Fundación Hijos y Amigos de El Vigía. En éste entusiasta movimiento cultural participamos Iragny Noguera, Francisco Cuevas, Alirio Benítez, Aristóbulo Gutierrez, Jesús Boscan, Oscar Ortega, Andrés Peña, Jesús Manuel Rojas, Luís Linares, Alba Nieto, Aidé Solano y otros que  escapan a mi memoria. Recuerdo que con la anuencia de nuestra amiga Nilda Mora, presidente del Colegio de Abogados, seccional El Vigía, nos reuníamos en la sede de ese importante gremio. Sí bien es cierto, que algunos de ellos no nacieron en ésta tierra pero, llegaron a ella siendo muy niños y ya han adoptado este terruño como su lar nativo o “renacidos”, para acuñar un concepto que nos facilitó el paisano Ing. Said Nakad, para identificar a quienes, sin haber nacido en esta ciudad, ya se sienten hijos adoptivos de El Vigía. Nuestra Fundación ha organizado algunos eventos con el propósito de acercarnos o reunirnos en una especie de Reencuentros, en el año 2010 un sancocho en la Finca de los Mora de La Pedregosa, luego en el 2011, un domingo “sancochero” en la Avenida 14, entre calles 3 y 1 del sector El Carmen. Otro en el 2012 teniendo como escenario la Finca de los hermanos Callejas en Los Cañitos, donde llegó por primera vez El Ferrocarril que cubría la ruta de Santa Bárbara-La Vigía. Ese mismo año, el colega Francisco Cuevas, vista la necesidad de publicar parte de nuestra historia pueblerina, y confrontando inconvenientes para bajar a El Vigía desde la ciudad de Mérida junto a Andrés Peña y Alirio Benítez, este último es el abogado redactor del documento que le dio carácter legal a la organización, decide crear la página web y, con ella, activarnos cibernéticamente, siendo así como nace, Hijos y Amigos de El Vigía. Este muro o portal  informático ha tenido una gran aceptación, al extremo que ya hemos pasado los 4.000 visitantes, con presencia en diferentes ciudades del país y otras naciones del globo terráqueo. Finalmente debo acotar que, el próximo domingo 27 de diciembre, en horas de la noche, los Hijos y Amigos de El Vigía están promoviendo un Reencuentro en las instalaciones del Club Campestre Las Colinas, los interesados en acompañarnos se pueden comunicar con el Ing. Carlos Rangel a través del  0416-571 41 17.
Lamentable deceso.

 El pasado jueves 29 de octubre de 2015, fuimos sorprendidos con la muerte del amigo Luís Alberto Sánchez Rojas,  hermano de nuestro fraterno Dr. Kike Sánchez, ambos nativos de Ejido, nos cuentan que el día de su fallecimiento, había estado muy temprano en su trabajo en Jardines Cristo Rey, regresa a su casa de la Urbanización Carabobo a desayunar y allí es sorprendido por la muerte. Luís Sánchez, trabajó inicialmente en el Instituto Nacional de Obras Sanitarias INOS, luego en la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería ONIDEX, también laboró para una conocida Distribuidora de Cerveza acá en El Vigía. Casado con la Profesora Oromaica Fernández de Sánchez y padre de 4 hembras y 3 varones. QEPD.

El cierre de la frontera.

Así nació El Vigía.                                                                                        José Ramón Contreras. B
El cierre de la frontera.                                                             asinacioelvigia15@blogspot.com
Desde la época de nuestra Independencia y a raíz de la separación nuestra, del sueño del Libertador Simón Bolívar, la Gran Colombia, Venezuela ha limitado con esa hermana República y, de hecho en esta tierra llana del Sur del Lago de Maracaibo, son muchos los nacidos en Colombia que vinieron a cultivar los campos, a cuidar nuestros rebaños y, que hoy incluso, son ciudadanos nacionalizados venezolanos, al formar familias en el país. Son ellos, casualmente, los que sufren con esta decisión gubernamental. Ahora bien, a raíz de la misma, observamos en nuestra ciudad poca afluencia de vehículos en las estaciones de servicio (gasolineras), pero gran cantidad de clientes en los bancos de la localidad, sin embargo, continuamos viendo las fulanas “colas” en las puertas de PDVAL, Supermercados, Makro y Farmatodo. Si bien es cierto, que a la mayoría de estos “clientes” se les conoce como “bachaqueros”, nos atrevemos a pensar que una buena parte de esas personas no llevan los productos adquiridos hasta el hermano país, más bien pensamos, que el hecho de ser nuestra ciudad una encrucijada con vocación comercial y dada la cantidad de poblados que la circundan, exista un comercio hacia esos pueblos aledaños. Por otra parte, las personas que ejercen este tipo de comercio, no los considero tan dañinos, como aquellos que dada su posición militar u gubernamental (enchufados) trafican con gandolas (cisternas) de combustible, cavas o conteiner con alimentos y medicamentos, también es menester denunciar la complacencia de sectores de ese estamento con los grupos guerrilleros de la FARC y el ELN y porque no, de grupos del narcotráfico con el fin de  obtener descomunales ganancias, es a ellos, a quien la parte sana de las esferas militares y oficiales deben enfilar sus buenos oficios para desmantelar estos antros de corrupción que se han enquistados y se pasean como perro en su casa con la complacencia de quienes tienen el deber de cuidar nuestras fronteras.
Lamentable deceso.

La pasada semana le realizamos un Reportaje al cuñado Hilario Mora Gómez, para el Semanario “Crónica Panamericana”, sin imaginarnos que el contenido del mismo no lo iría a leer, pues este amigo que ejerció el arte de Fígaro desde mediados de la década de los 60 en nuestra ciudad, se marcharía de este mundo para descansar en la gracia del Señor el lunes 24 y Hoy Hilario estará cortándole pelo a sus clientes de muchos años, me refiero a: Tito Lino Molina, al fotógrafo Mario Noguera y a Camburito, emblemático personaje del viejo Tamarindo, seguramente estará celebrando el día del peluquero venezolano (martes 25 de agosto), con tan selecta clientela, sus restos descansan en paz allá en el Cementerio “Cristo Rey”.